Beneficios de la práctica del Aikido para jóvenes y adultos

La edad mínima aconsejable para comenzar a practicar Aikido es entre los 13-14 años. Bajo la pauta y la observación del instructor, realizando un ejercicio y trabajo de luxación de las articulaciones de muñeca, codo y hombro, se consigue neutralizar la fuerza y el ataque del oponente.
No hay edad máxima para poder practicar Aikido; en una edad más avanzada se podrá practicar teniendo en cuenta las condiciones físicas y capacidades de la persona.

Aikido Figueres, se centra en la parte más técnica de este Arte Marcial. Esto supone dejar de lado la fuerza física para pasar a desarrollar la técnica.                                                      


No es necesaria la fuerza física para aprender i practicar Aikido.

La práctica de este Arte Marcial desarrolla despierta y comparte unos valores muy necesarios en nuestra sociedad actual:

  • Respeto. Hacia todos los compañeros de entrenamiento, el instructor y la sala donde se realiza el entrenamiento (dojo). 


  • Humildad. Mostrada agradeciendo los consejos dados por sempais y el instructor.
  • Generosidad. Se ofrece el propio cuerpo para facilitar que el compañero/a pueda aprender y evolucionar.                  


  • Higiene. Siempre practicaremos con un dogui (kimono) limpio, en buenas condiciones y las uñas de las manos y los pies bien cortadas y limpias, para evitar accidentes innecesarios.                                                                            
  • Orden. Dejaremos las zori (zapatos) bien colocados en la entrada del tatami. Al principio y al final de cada clase, nos colocaremos según el orden pautado conforme a la etiqueta del Aikido.
  • Puntualidad. Procuraremos llegar al Dojo unos minutos antes de comenzar la clase y, sentados en seiza (de rodillas), esperaremos el inicio del entrenamiento.                                                                                                       
  • Paciencia. Descubriremos y desarroyaremos la paciencia mientras trabajamos con nuestros compañeros, sobre todo cuando trabajamos con practicantes menos experimentados, con los cuales deberemos ser cuidadosos y enseñarles los inicios del Aikido, para que en un futuro ellos puedan transmitir sus conocimientos a otros compañeros.
  • Amor. El Aikido proporciona un concepto de Amor mucho más ámplio que el generalmente conocido. Un acto de amor es un acto de generosidad, de respeto, de ayuda, de perdón, todos ellos muy presentes en cualquier momento del entrenamiento.

No olvidaremos nunca que practicamos un Arte Marcial.

El Aikido es conocido como el Arte Marcial de la no violencia.

Las Artes Marciales son conocidas como Escuela de Vida.

Si le apetece, está invitado a presenciar una sesión de entrenamiento en Aikido Figueres.
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